HISTORIAS DEL DERBY
Cap. 147
En aquel otoño de 2012 el Betis había logrado escalar
puestos en la clasificación gracias a una serie de victorias ajustadas. El
estilo de juego del equipo parecía incompleto, sin ensamblarse del todo, pero
poco a poco los partidos iban saliendo adelante. El Sevilla por su parte había
realizado algunos partidos muy meritorios, como el enfrentamiento frente al
Real Madrid que sumió al equipo blanco en la decepción de alejarse de su máximo
rival ya en las primeras fechas.
La jornada anterior al derby no traía buenos presagios. El
Betis había sido sorprendido por enésima vez por un Granada que saco a la luz
los descosidos tácticos del equipo de Pepe Mel, venciendo los granainos por
1-2. Al mismo tiempo el Sevilla se presentaba tras haber desatado un huracán en
San Mamés, marcando desde el primer minuto y endosándole otros 3 durante el
primer tiempo; en el segundo los vizcainos se rehicieron un poco pero no
pudieron pasar de maquillar un resultado abultado: 1-5
De ese modo tan desigual en ánimo y confianza se plantaban ambos equipos sobre el césped del Sánchez Pizjuan. El partido arrancó con un Sevilla muy motivado que se volcó una y otra vez sobre la portería de Adrian, que no cometió errores en todo el partido gracias a las buenas coberturas de su defensa, especialmente de Nelson que logró abortar in extremis varias acciones claras de gol. No obstante los locales se adelantaron tras una buena jugada de Reyes por su banda que logró colgar el balón para que lo rematara Negredo; Adrian rozó el balón con la punta de los dedos y de ahí al larguero primero y a la red después: 1-0.
Poco a poco el fogoso ataque sevillista perdió fuerza y
cuando se llegó al descanso el marcador seguía igual. En el segundo tiempo
ambos equipos salieron dispuestos a imponerse al otro y dar sus mejores
minutos, y el resultado fue una fase de idas y vueltas muy vistosa, con un
intercambio de disparos desechos por grandes intervenciones de Palop y Adrián.
Sin embargo el gol del empate bético no vendría aquí, sino ya a mediados del
segundo tiempo, en una jugada de falta lateral botada por Beñat, despejada en
primera instancia por Palop y cuyo rechace cayó a los pies de Juankar que
disparó con su pierna mala, la derecha, siendo bloqueado en línea de gol por
Spahic, pero siendo recogido este segundo rechace por Ruben Castro que
establecía la igualada: 1-1.
El tramo final fue de claro dominio sevillista que estaba
muy motivado por quitarle los puntos a un eterno rival que por circunstancias
también era directo. Sin embargo el único gol que llegaría, ya al borde del
descuento, sería el de Jorge Molina, que remataba de primeras un centro salido
de las botas de Alex Martínez quien se había combinado con Juankar para vencer
la presión del Sevilla y recorrer la banda con el balón controlado. 2-1 y
final.
El lunes se repitieron las guasas acostumbradas, con los
béticos que saludaban a los sevillistas con la mano saludando al suelo y
restregarles así que tras un tercio de
campeonato ellos seguían por encima, "Papá encima de Mamá".
Los otros aguantaban con la cabeza gacha; sabían por la costumbre que
ese vendaval acabaría pasando, porque siempre que ha llovido ha vuelto a salir
el sol...
muy buen blog mucho animo para todos los beticos!!
ResponderEliminarQuieres hacer un intercambio de blogs?
El mio es solo-madridistas.blogspot.com.es te espero por alli!
Saludos musho betis y hala madrid!
Nos queda el consuelo de que estamos por arriba ¡¡
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